Prepararse para el cambio significa seguramente una pequeña dosis de humildad previa a cursar un MBA, basada en el reconocimiento interno de que todavía nos falta algo para llegar a lo más alto. Para ello, lo mejor es hacer un repaso en profundidad a todos los aspectos clave del mundo directivo y de gestión empresarial. Para poder afrontar nuestro futuro laboral debemos tener una visión periférica de la realidad del momento, más allá de nuestras fronteras empresariales habituales, y a partir de casos prácticos y el intercambio de conocimiento y situaciones con el resto de empresarios que cursen el MBA.
MBA
La gran diferencia con otros másters o postgrados de menor nivel se encuentra en la riqueza y profundidad de los casos que se plantearán, porque no surgirán de hipótesis o teorías sino que responderán a la realidad y necesidad de empresas importantes en perfiles similares al tuyo que se juegan mucho en cada decisión estructural o de equipo que deben tomar.
Seguramente enriquecer como empleado signifique un cambio. Un cambio en cómo te ves a ti mismo y en cómo ves el entorno en que trabajas. Porque a menudo el día a día nos ciega de lo que ocurre más allá de nuestro ámbito de actuación diario, y entrar en un entorno rico y complejo como el que se genera entre los integrantes y profesorado de un MBA te aportará ese plus de frescura y actualización que seguramente necesites.
Combina tu tiempo y dedica atención y horas a desarrollar tus habilidades y reflexiones durante el tiempo que te estés sacando este executive MBA, de este modo potenciarás tu perfil sobremanera y podrás postularte como una pieza clave para tu empresa o, en caso de no conseguirlo, para el mercado laboral que necesita líderes y directivos con talento, conocimiento y experiencia como la tuya.
Seguramente la teoría y la experiencia ya la estés acumulando, te falta un impulso para poner todo en contexto y actualizar aquellas técnicas directivas que tal vez fuera del MBA nadie sepa (o quiera) enseñarte.

No hay comentarios:
Publicar un comentario